El ladrón acusado de matar al kiosquero de Ramos Mejía se largó a llorar y pidió que no le den perpetua

Vía Clarin.com

Leandro Daniel Suárez (30) se negó a declarar durante la indagatoria por el homicidio de Roberto Sabo (48).

“Por favor señor fiscal, no me pida perpetua“. Leandro Daniel Suárez, el hombre de 30 años imputado por el asesinato del kiosquero Roberto Sabo (48) ocurrido en Ramos Mejía, se negó esta tarde a declarar ante el fiscal de la causa, a quien le lloró e imploró que no le aplique la pena de prisión perpetua, la más alta del Código Penal.

En un procedimiento que duró no más de una hora, Suárez estuvo cara a cara con el fiscal Federico Medone, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Homicidios de La Matanza, quien lo indagó por el raid delictivo que protagonizó el domingo a la tarde.

Si bien Suárez se negó a declarar, un poco más habló. Y además de suplicarle al fiscal por su condena, le dijo que deseaba morirse: “Me quiero suicidar”, dijo, según confirmaron fuentes judiciales a Clarín.

El fiscal, en tanto, lo imputó por “homicidio agravado criminis causa y por el uso de arma de fuego” y también por “robo calificado -dos hechos-, hurto de vehículo, portación ilegal de arma de fuego de uso civil, portación ilegal de arma de guerra”, todo ello agravado por la “participación de una menor de edad”.

La imputación, que se extiende a lo largo de diez renglones del expediente judicial, prevé la pena máxima, según las fuentes consultadas. Por lo que Suárez permanecerá detenido. El juez de Garantías N° 5 de La Matanza, Gustavo Banco, ordenó que así siguiera, mientras se resuelve su situación procesal.

En simultáneo, la adolescente de 15 años que lo acompañaba y fue cómplice en la serie de robos de este domingo, fue trasladada a un instituto de menores con una medida de seguridad. Por su edad es inimputable. Lo que significa que no puede ser juzgada y, en consecuencia, no hay debate sobre si es culpable o inocente. Respecto a si quedará o no en libertad en los próximos días, aún no se sabe. La respuesta dependerá de si padece o no una alteración mental, psicológica o psiquiátrica que justifique su internación prolongada.

Por el momento, a la adolescente, de quien por ser menor de edad se reserva su identidad, se le aplicó un encierro preventivo por cuestiones de peligrosidad. Así lo dispuso el juez de garantías del joven, Gustavo Indovino, a pedido del fiscal Pablo Insúa, del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.

Antecedentes

Leandro Daniel Suárez  tiene un largo devenir en la Justicia. Hacía 14 meses que había salido de la cárcel, tras cumplir una condena a cinco años y 10 meses de prisión por hurto con escalamiento en grado de tentativa y robo a mano armada. Lo habían juzgado en el Tribunal N° 8 de la Justicia porteña.

Su estadía en la cárcel había sido en la Unidad 19 del Penal de Ezeiza, del Servicio Penitenciario Federal, quedando libre el 13 de agosto de 2020. Sin embargo, también trascendió un hecho delictivo que habría ocurrido poco antes de que Suárez se viera involucrado en el asesinato del kiosquero.

El 4 de octubre pasado, habría sido detenido en Ciudadela por la Policía Bonaerense por un asalto a un automovilista. Pero habría quedado libre después de que se certificara su identidad y dado que no existía una orden de captura en su contra. De haber existido ese episodio se confirmará en la Justicia recién este martes, cuando en la fiscalía se reciban los antecedentes completos de Suárez.

Otro información que aún queda pendiente son los resultados de la autopsia al cuerpo de Sabo, quien tenía al menos seis orificios de bala en el cuello y tórax.

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